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La operación Aira
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Abstract
En la literatura argentina, los procedimientos —lo ‘metaliterario’, el repliegue de la escritura sobre sus propias operaciones y las de otras escrituras— fueron siempre la alternativa a la nacionalidad, al ‘color local’, mismo si ese color local haya surgido precisamente como resultado de un procedimiento: el primer procedimiento, por así decirlo, el que dió lugar a lo que hoy conocemos como literatura argentina. En la narrativa reciente, es indudablemente César Aira quien con más fuerza volvió a hacer del procedimiento el eje giratorio de su literatura y la fórmula generadora de textualidad que recombina y también suspende a los procedimientos escriturales de la modernidad literaria argentina y los modelos de autoría que éstos habían construido.
Related papers
Revista Renacentista , 2020
Ensayo sobre la novela La costurera y el viento, 1994, de César Aira (1949- ), su teoría de la novela y el papel del juego en su literatura. Publicado en Revista Renacentista, 17.9.2020. Web.
Revista Landa, 2020
Este trabajo propone una lectura de los ensayos de César Aira. Está dividido en cuatro partes. En la primera, establezco una diferencia entre el ensayo literario y la crítica académica a través de las relaciones que ambos géneros mantienen con lo que conocen y con lo que desconocen. En la segunda y tercera parte, propongo una comparación entre las obras de Aira y José Lezama Lima y sostengo que la forma en la que la literatura articula con el conocimiento y el desconocimiento cambian de acuerdo con la historia. En la parte final, sin abandonar el eje de Aira, reflexiono sobre las relaciones de la crítica académica con el saber a través de los trabajos de Sandra Contreras y Alberto Giordano.
El trabajo no realiza un estudio comparatístico sino que explora las relaciones móviles y productivas entre dos poéticas que son afines y son producto de dos autores importantes en la literatura argentina contemporánea. De esta manera, los conceptos de vanguardia y tradición nos permiten dar un marco para examinar el estatuto experimental de estas escrituras a través de motivos como el viaje, la experiencia subjetiva del espacio, del tiempo y la cultura.
El expresionismo funciona por la participación del autor en su materia, la intromisión del autor en el mundo, gesto que no puede suceder sin una cierta violencia. La distinción clásica entre impresionismo y expresionismo dice que en el primero es el mundo el que viene al artista, en forma de percepciones; en el segundo, elitista da un paso adelante, se coloca a sí mismo dentro de la materia con la que hará su obra. No es que en el impresionismo el mundo tome la iniciativa, ni que el artista expresionista sea más activo; todo artista, sea cual sea la modalidad que adopta, forma parte de una actividad englobante, de la acción perpetua que es el arte. Se trata de dos métodos, que en última instancia se equivalen como se equivalen en la teoría psicológica proyección e introyección. Salvo que la proyección expresionista sucede en el campo simbólico, mediante palabras, y la introyección impresionista en el campo imaginario. Por eso o por otro motivo, el expresionismo es desdichado, el impresionismo feliz. Me remito a una cita de Goethe que lo pone en claro: "Los alemanes son gente extraña. Con su pensamiento profundo, con las ideas que están buscando constantemente y en todo introducen, se hacen la vida demasiado dura. ¡Ea! Tened el valor de dejaros llevar por vuestras impresiones... y no penséis siempre que será vano todo lo que no sea una idea, algún pensamiento abstracto." Aquí están agrupados, por un lado: Impresionismo, introyección, imaginario y felicidad, y enfrente Expresionismo, proyección, simbólico y desdicha ("la vida dura", o mejor "la vida puerca").
2007
Existe un pensamiento que plantea que la obra de arte es tal en la medida en que pertenece a un cierto orden de las cosas, en la medida en que pertenece, por ejemplo, a una categoría llamada arte. Sin embargo, podemos proponer que la obra de arte, en vez de pertenecer, actúa su especificidad justamente al crear un rompimiento dentro de lo que existe en el orden de la representación (y no sólo en el orden de las representaciones que suelen adscribirse al orden de "lo artístico"). Siguiendo a Peter Hallward podemos decir que el arte es específico (manifiesta su autonomía relativa) sólo en el momento en que se des-especifica, se desprende de sus determinaciones o rompe con la distribución de lo sensible . Y lo es, en este recuento, desde una dinámica de la des-inscripción y no de la inscripción. La obra de arte es entonces un proceso y es un proceso violento. Irreductiblemente violento. La narrativa de César Aira es, de varias maneras, una reflexión en torno a esta violencia epistémica propia del arte. La literatura, y el arte en general, son para Aira pura acción: "Lo más sano de las vanguardias -dice Aira-es devolver al primer plano la acción" ("La nueva escritura"). En lo que sigue leeré una novela de Aira, La prueba, como la exposición de un camino hacia la transformación total; como una reflexión acerca de lo que puede significar esta imbricación entre arte y acción. La prueba puede ser leída como el camino recorrido por su protagonista, Marcia, desde la quietud de lo que es hacia la ruptura total que conlleva su devenir-sujeto; desde el mundo de las opiniones, los semblantes y las determinaciones ideológicas hacia la acción creadora y subjetivadora. Ese recorrido, como pretendo mostrar, puede ser interpretado como un pensamiento acerca de la especificidad estética en su relación con el orden de las representaciones del cual pretende des-especificarse.
Resumen: En junio de 1988, César Aira participó de un ciclo de conferencias en el que presentó la figura de Copi (Raúl Damonte) y recorrió su producción. Posteriormente, las cuatro conferencias aparecieron publicadas en libro (Beatriz Viterbo). El propósito de esta comunicación es observar la encrucijada que, hacia fines de la década de la " primavera democrática " , enlaza la difusión del autor con una apertura cultural que permite, de acuerdo con las líneas interpretativas que pone en juego Aira, significarlo inauguralmente e insertarlo en las coordenadas de la renovación literaria y teatral. Abstract: By june, 1988, César Aira participated in a group of lectures about Copi (Raúl Damonte), in which he presented and reviewed his literary production. Later, his four lectures appeared as a book (Beatriz Viterbo). This communication intends to regard the crossroads of the author´s diffusion towards the end of the " democratic spring " , according Aira´s interpretative tendencies, which signifies Copi and includes him in the coordinates of literary and theatrical innovation.
La entrevista concedida por Salvador Allende, entonces Presidente de Chile, al boliviano Néstor Taboada Terán, contiene expresiones relevantes del principal de los chilenos que concibió una justa solución al pedido boliviano de salida al mar. Deseo noble y reparador que no pudo cumplirse por la violenta y dramática forma con que los militares chilenos encabezados por Pinochet truncaron la vida del Presidente y la esperanza boliviana.
Revista chilena de literatura, 2014
El impacto del discurso de la publicidad, la revolución del espectáculo y el consumo masivo que hicieron de la cultura juvenil una estética del mercado son algunos aspectos asociados a las reformas neoliberales que recoge La Prueba (1992), novela de César Aira que sigue las derivas de tres jóvenes porteñas. En esta ficción la publicidad es una herramienta de la cultura de masas para crear un espacio y una lógica de consumo donde el sujeto funciona a partir de las leyes establecidas por el mercado. Desde una conceptualización deleuziana del simulacro, este trabajo analiza cómo la novela de Aira expone los mecanismos de funcionamiento del simulacro, al mismo tiempo que los subvierte. Partiendo del deseo comodificado del espectáculo, las jóvenes de La Prueba repiten la retórica del simulacro pero asumen toda la potencialidad de lo falso, al operar un desplazamiento de los elementos recibidos. De esta manera, mediante la violencia gratuita y la simulación, las jóvenes exponen el potencial del simulacro para relacionarnos con lo no pensado y no representado en la cultura contemporánea.
Tesis de maestría de la UNAM sobre la obra del escritor argentino que rompe los cánones de la novela.
References (9)
- Literaria (Universidad Nacional de Rosario) 4: 29-33.
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- Arlt, Roberto (1986) Aguafuertes porteñas. Buenos Aires: Hyspamérica.
- Borges, Jorge Luis (1989) Obras completas. Buenos Aires: Emecé.
- Contreras, Sandra (2002) Las vueltas de César Aira. Rosario: Beatriz Viterbo.
- Montaldo, Graciela (2000) 'An Obscure Case: Bizarre Aesthetics in Argentina (Books, Culture Industries and Fictions),' Journal of Latin American Cultural Studies 9, 2: 181-192
- Sarmiento, Domingo Faustino (1989) Facundo. Buenos Aires: Losada.
Website: https://jensandermann.com. Works on modern Latin American arts, film and literature and their intersections with capitalism, extractivism and the legacies of coloniality. Editor of the Journal of Latin American Cultural Studies. Author of: Tierras en trance: arte y naturaleza después del paisaje (Santiago de Chile 2018), New Argentine Cinema (London 2011, Buenos Aires 2015), The Optic of the State. Visuality and Power in Argentina and Brazil (Pittsburgh 2007, Rio de Janeiro 2014), and Mapas de poder. Una arqueología literaria del espacio argentino (Rosario 2000). Currently teaches at New York University.
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Chasqui: Revista de literatura latinoamericana. University of Arizona, 2017
Máquinas solteras, célibes, masturbatorias, solipsistas o dadaístas, máquinas cuyo principal cometido consiste en reproducirse a sí mismas, es decir, proponer nuevos lenguajes y avanzar sin pausa por ellos. La imagen, directamente asociada a los debates de las primeras vanguardias, surge como motor de la exuberante poética de César Aira, a quien Sandra Contreras describe como "un vanguardista en los orígenes de la vanguardia” . El siguiente trabajo explorará la máquina de lenguaje airana, sus instrucciones de uso, engranajes y signos, y se interrogará por la teoría de la escritura que surge a partir de las aportaciones de Reinaldo Laddaga, José Luis Pardo o Julio Prieto. Hablamos de una escritura cuya reivindicación de una tradición alternativa (Copi, Gombrowicz, Macedonio Fernández) empuja a críticos como Prieto ha denominarla "la mala literatura" : ¿que podemos rescatar de una propuesta basada en el error, lo inacabado y el vagabundeo mental?
En marzo de este año el mago argentino Hans Chans (su nombre verdadero era Pedro María Gregorini) asistió a una convención de ilusionistas en Panamá; el evento, tal como lo exponía la invitación y el folleto promocional, era una reunión regional de profesionales prestigiosos, preparatoria del gran congreso mundial del año siguiente, que se celebraba cada diez años y esta vez tocaba en Hong Kong. El anterior había sido en Chicago y él no había asistido. Ahora se proponía no sólo participar sino establecerse de una vez como El Mejor Mago del Mundo. La idea no era descabellada ni megalomaníaca; tenía un fundamento tan razonable como curioso: Hans Chans era un mago de verdad. Ni él sabía cómo ni por qué, pero lo era. Podía anular a voluntad las leyes del mundo físico, y hacer que objetos, animales o personas, él mismo incluido, aparecieran o desaparecieran, se desplazaran, se transformaran, multiplicaran, flotaran en el aire, en una palabra que hicieran lo que él quisiera. Evidentemente, un don, rarísimo, quizás único. Lo que sus colegas lograban al cabo de laboriosos preparativos, con máquinas complicadas y bien calculados engaños a la percepción del público, él podía hacerlo sin engaño, sin trabajo, con perfecta espontaneidad. No era descabellado entonces que tuviera la intención de hacerse conocer como el mejor. Dotado como estaba, lo raro era que no lo hubiera conseguido todavía. Él mismo no lo entendía. Durante veinte años había venido haciendo una carrera normal y bastante exitosa, pero seguía siendo uno más. Quizás estaba bien así: primero debía ser uno más, para poder escalar posiciones y llegar a ser el número uno. La posibilidad de que su don saliera a la luz le causaba pánico, porque en ese caso se volvería un fenómeno, y no sabía en qué pesadilla podía convertirse su vida. Dentro de todo, cuando lo pensaba fríamente, creía haber manejado las cosas del modo más razonable. Todo el mundo soñaba con tener «poderes», pero nadie se pone a considerar en serio qué hacer con ellos en la práctica. Su estrategia había sido disimularse entre los que mejor imitaban la posesión de esos poderes, es decir, ilusionistas y prestidigitadores, y, ya que él los tenía de verdad, usarlos para ganarse la vida del modo más fácil. Le bastaba con hacer los gestos, y obtener los resultados. Salvo que no había sido tan fácil. Porque la profesión de mago, más allá de lo que se hacía en el escenario, tenía todo el engorro de los teatros, los contratos, la taquilla, las giras. Sin querer, sólo por elegir la actividad en la que podía sacar provecho más expeditivo de su don, se había vuelto un mago profesional más. A veces se preguntaba si no habría habido un modo más fácil: por ejemplo, hacer aparecer dinero en su mano, cosa que podía hacer perfectamente. Pero los billetes están numerados, y no sabía si eso le podía traer problemas. O hacer aparecer cosas, como ropa, comida, artefactos… Lo había hecho, y lo hacía de vez en cuando, a solas, pero siempre era problemático: la comida era mejor en el restaurante, o preparada por una cocinera, y con los objetos se sentía incómodo (en general los hacía desaparecer al poco tiempo), porque no tenía las facturas de compra y no podía justificar su posesión. En cuanto a propiedades en serio, productivas, como campos, casas o fábricas, estaban descartadas porque ocuparían un lugar que ya tenía dueño, sin contar con que explicar cómo habían llegado a su poder sería imposible. Quedaba el viejo recurso, tan trillado en el imaginario colectivo, de «producir» oro. Lo probó, pero no servía: tenía que ir a venderlo, firmar papeles, y si lo quería convertir en un modo de vida se haría peligroso. Lo mismo los casinos. Podía hacer salir el número que quisiera en la ruleta, pero un par de experimentos lo convencieron de que no resistiría la tensión nerviosa de vivir de eso, lo que además lo obligaría a vivir viajando de casino en casino, tratando de no llamar la atención, paranoico, preocupado. En cuanto a ganar un premio grande en la lotería, nunca se atrevió, por la exposición pública. Pero seguramente había otros modos, o una combinación prudente de todos ellos. Tenían inconvenientes, pero trabajar de mago también los tenía. Además, podía usar esos mismos poderes para anular cualquier problema que pudiera surgir. Y sin embargo, no había encontrado la fórmula. En resumen, se sentía un estúpido, un fracasado, justo él, quizás el que menos motivos tenía en el mundo para no ser rico y feliz ya, de inmediato y para siempre. Con todo, equivocado o no, su camino había funcionado. Vivía bien, tenía un lindo departamento en Buenos Aires, una familia, y era un prestigioso profesional de variedades. Pero para acallar sus remordimientos por no haber sabido dar el mejor uso (o si no el mejor, mejor que el que le había dado) a un don único en el mundo, y también por motivos más materiales, como vivir en una casa más grande y satisfacer las demandas crecientes de su esposa y de sus hijos ya adolescentes, había decidido hacer un esfuerzo serio por progresar como mago, llegar a estrella, y cobrar millones por sus actuaciones. En efecto, ¿qué le impedía llegar a ser el mejor? Las condiciones estaban dadas: podía hacer cualquier número de magia con sólo proponérselo, y estaba seguro de que
El idiota de la familia Julio Premat (Université Paris 8) César Aira, une révolution, TIGRE/Hors-série, Grenoble/ CERHIUS -Université Stendhal-Grenoble 3, 2005, p. 41-50.
César Aira, el perseguidor. In: Liliana Reales, Bairon Vélez Escallón. (Org.). César Aira, el perseguidor. 1ed.Florianópolis: Letras contemporâneas, 2015, v. , p. 37-58.
Este documento está disponible para su consulta y descarga en Memoria Académica, el repositorio institucional de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata, que procura la reunión, el registro, la difusión y la preservación de la producción científico-académica édita e inédita de los miembros de su comunidad académica. Para más información, visite el sitio www.memoria.fahce.unlp.edu.ar Esta iniciativa está a cargo de BIBHUMA, la Biblioteca de la Facultad, que lleva adelante las tareas de gestión y coordinación para la concreción de los objetivos planteados. Para más información, visite el sitio www.bibhuma.fahce.unlp.edu.ar Licenciamiento Esta obra está bajo una licencia Atribución-No comercial-Sin obras derivadas 2.5 Argentina de Creative Commons. Para ver una copia breve de esta licencia, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/. Para ver la licencia completa en código legal, visite http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.5/ar/legalcode. O envíe una carta a Creative Commons, Aira Orbis Tertius, 2010, XV (16) 1 Aira por Nancy Fernández (Universidad Nacional de Mar del Plata -CONICET) RESUMEN El presente trabajo intenta pensar la poética de César Aira sobre algunos núcleos básicos. Para este objetivo, buscamos los ejemplos de algunas novelas que pongan de manifiesto el carácter experimental de su escritura en relación a la literatura argentina. Asimismo, tratamos de analizar la literatura en sintonía con las operaciones culturales (del escritor) y el contexto cultural (y político) en el cual se inscribe su sistema de enunciación.
En El Pensamiento - César Aira, 2024
Nueva Novela del ganador del premio Finestres de narrativa, escritor argentino César Aira.
Celehis Revista Del Centro De Letras Hispanoamericanas, 2012
es pensar, ya, en César Aira, en el continuo inventor de historias y de fábulas, en la voz inconfundible de un conversador frívolo y cortés pero también en el experimentador de todos los estilos, en el maestro de la nan ación pero también en el "eterno aprendiz" que se expone sin reservas, como bien se ha dicho, sin temerle al "papelón", La publicación periódica-para algunos a veces prescindible-de todassus novelas, paradójicamente, nos ha desplazado de la consideración de cada texto en sr, de lo escrito, a la consideración del "artista en acción", del gesto infinito de escribir.. Sus ensayos, prólogos y declaraciones, por otra parte, no hacen sino reiterar un desinterés por la obra y afirmar, en cambio, una devoción por la figura del artista. De modo que leer en la literatura de César Aira la construcción de la figura de César Aira escritor es, se dirá, una pretensión obvia y previsible. Las notas que siguen quieren trabajar con esa evidencia, al menos empezar por deslindar los elementos formales con los que César Aira escritor-Iector-construye el "mito personal del escritor": ese relato de la vida del artista que, fragmentario, se encuentra disperso en sus César Aird: J;:. novela del artista ... / Sandl"a Contreras VI CONGRESO DE LA «ASOCIACiÓN AMIGOS DE LA LITERATURA LATINOAMERICANA» Para el análisis de la relación entre nombre propio y muerte, véase Derrida, Jacques: Memorias paraPauldeMan. Barcelona, Gedisa. 1989, y "Polfticasdelnombrepropio" en la filosofla como institución. Barcelona. Juan Granica Ediciones, 1984 En "El sultán", art dt Cf Deleuze. Gilles-Parnet. Claire: Diálogos, Valencia. Pretextos, 1980, p 10y pp 58-60 la expresión se refiere a Copi, en Copi, ed cit, p,60 En "Zona peligrosa", art cit Cf Memorias para Paul de Man, ed cit, pp 68-72 Cf "Innovación", art dt n En "El abandono", art dt Subrayados nuestros
Cuento, novela Para librarme de engorrosos cálculos de páginas o recensiones de opiniones ajenas, tengo mi definición personal del cuento. Práctica y simplísima, a la medida de mis modestas necesidades, es una "definición diferencial" (no sé si esto es un oxímoron o una redundancia) porque sirve también, por la negativa, para la novela. Dice así: "Cuento es lo que pasó, novela, lo que pasa". Si algo cuenta "lo que pasó", sea esto lo que sea, y sea cual sea la cantidad de páginas que lleve, es un cuento. Es un cuento toda narración de hechos que ya dejaron de suceder, que llegaron a su conclusión y cesaron, por lo menos a los efectos de su configuración artística. Es cierto que casi siempre hay elementos de cuento contaminando la novela, y viceversa, pero el efecto general suele ser muy claro.
hecho, fenómeno o proceso a través del cual dos o más individuos interactúan para intercambiar información, necesidades, ideas, sentimientos, etc. • Acto mediante el cual un individuo establece con otro un contacto que le permite transmitirle una información. • Proceso de elaboración, transmisión, circulación, recepción, decodificación e intercambio de información. 1.1.2 Fases de la comunicación a) Fase psíquica Constituida por la codificación que elabora el emisor y la decodificación propia del receptor. Estos dos procesos son eminentemente mentales, donde ambos interlocutores utilizan el idioma u otro código para codificar y decodificar el discurso o mensaje. b) Fase fisiológica Se refiere al funcionamiento adecuado de los órganos de producción (aparato fonador) y percepción (audición o escucha) del sonido articulado por parte del emisor y del receptor respectivamente, en el caso de que la comunicación sea oral. c) Fase física Abarca el desplazamiento de la información o mensaje a través de diversos canales, tanto naturales como artificiales. Aquí, el mensaje puede ser expresado en forma oral y transportarse a través de las ondas sonoras, o en forma escrita, a través de un texto impreso, etc. 1.2 Elementos de la comunicación a) Emisor (hablante, codificador). Persona que siente la necesidad de comunicar algo a otra, para lo cual codifica el mensaje mentalmente y lo transmite a su interlocutor, fundamentalmente en forma oral o escrita. b) Receptor (oyente, decodificador). Persona que percibe el mensaje, básicamente por medio de la audición o la lectura, para luego decodificarlo y comprender plenamente lo que el emisor quiso comunicar. c) Canal. Medio físico a través del cual se transporta y difunde el mensaje. Este puede ser el aire, papel impreso, laptop, internet, etc. d) Código. Sistema de signos convencionales, básicamente de una lengua, que conocen y utilizan el emisor y el receptor para construir o codificar el mensaje y luego decodificar y comprender el mismo. e) Mensaje. Información o contenido que el emisor quiere dar a conocer al receptor o viceversa. f) Referente. Conjunto de objetos, seres o fenómenos de la realidad o la imaginación a los cuales se hace referencia o mención en el acto comunicativo.
Jens Andermann